Capítulo 2

Tal vez cuando veas estás lineas, pueda dibujarte de punta a punta una sonrisa... tal vez cuando las leas pueda imaginarme, el majestuoso destello que emiten tus ojos.



La verdad quería gritarle al viento, ya con eso de introducción puedo recordarte que eres la luz con destellos de las más bellas auroras, así te apoderaste de mi, sin más, sin pensar mi camino, una noche de luna se cruzó con el tuyo.

¡Quería decirte tanto!.. Y a pesar de la distancia y de las leyes sociales que hoy nos separan y de todos esos momentos que se han quedado en el tiempo suspendidos, aún mi alma esperaba la presencia de aquél inolvidable atardecer en donde nuestra hermosa ciudad se erguía majestuosa ante nosotros...

Por eso te escribo, porque algún día, cuando regrese me encuentre con saber si tan solo formé en un momento dado parte de tu vida, de tus sueños... esos sueños en los que siempre estabas y que dulcemente los llevamos a una realidad que nadie podrá cambiar.

Sólo quiero que recuerdes siempre que en algún lugar del mundo, en un pueblo escondido de una lejana provincia vivirá alguien que te estará esperando con los brazos abiertos... ¡Ya sabrás quién es! y en consecuencia, sabrás su nombre, no hace falta que lo pronuncies... Lo reconocerás al verle a los ojos.

Comentarios