Capítulo 3
Hoy te evité,
Sí, cometí una estupidez.
Mientras me formaba en "comunicación, oratoria y vocería" el tutor nos dio la perspectiva de un ejercicio muy particular, basándose en "Negar un marco, en realidad lo refuerza".
Todo estaba bien, hasta que llegó el momento del ejercicio y dijo:
Enfoquémonos en su pareja, no piensen en su sonrisa, en sus ojos, en su despampanante cabello, por favor no piensen en lo hermosa que es y en lo que les ha hecho sentir.
Fracasé.
Pude sentir como tu mirada me atrapaba, y el palpitar de mi corazón al pensarte. Te vi con tu espléndida sonrisa como diciéndome "aquí estoy". tu sentir es mío.
Pero no, sólo era la manifestación de una espléndida memoria que te recuerda como una diosa.
En ese momento no sabía si odiar al tutor, o darle las gracias por alegrarme el día.
Acepto que perdí el rumbo en ese momento, pues llegaste automáticamente a mi mente, como por arte de magia.
Sí, cometí una estupidez.
Mientras me formaba en "comunicación, oratoria y vocería" el tutor nos dio la perspectiva de un ejercicio muy particular, basándose en "Negar un marco, en realidad lo refuerza".
Todo estaba bien, hasta que llegó el momento del ejercicio y dijo:
Enfoquémonos en su pareja, no piensen en su sonrisa, en sus ojos, en su despampanante cabello, por favor no piensen en lo hermosa que es y en lo que les ha hecho sentir.
Fracasé.
Pude sentir como tu mirada me atrapaba, y el palpitar de mi corazón al pensarte. Te vi con tu espléndida sonrisa como diciéndome "aquí estoy". tu sentir es mío.
Pero no, sólo era la manifestación de una espléndida memoria que te recuerda como una diosa.
En ese momento no sabía si odiar al tutor, o darle las gracias por alegrarme el día.
Acepto que perdí el rumbo en ese momento, pues llegaste automáticamente a mi mente, como por arte de magia.

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