Capítulo 8

Existen un sinfín de mundos y universos, que entre si son paralelos. 



Alguno mejor que el otro, pero en ninguno existe una versión mejor que la de nosotros. 

 Aquella que tu y yo conocemos, tanto tú de mi, como yo de ti. 

 Aquella en la que no nos hace falta comprender, el por qué de las cosas, donde la naturaleza hace su trabajo, a su imagen y semejanza. 

 Hoy no podría ser un buen día, pues desperté con la nostalgia pegada en mi almohada, recordando cada tiempo a tu lado, tengo de consuelo el brillo de tus ojos, radiante y maravilloso, quién no tendría envidia de semejante atributo, pues la ventana a tu alma es la mejor que he podido conocer. 

 Puesto que nadie podría hacerse semejanza de tan perfecta creación, aquella que cada vez que puedo, lucho por que conserve su camino, y que ninguna de sus metas abandone, pues, anteriormente lo he dicho, ante mi presencia, ante mis ojos, seguirás siendo invicta. 

 Así está dictado, y así será tu destino.

Comentarios