Capítulo 30

Llámame loco,

El haberte conocido ha hecho que mi motivación se multiplique y que ahora tenga ilusión por vivir, por ver un nuevo día.

Ante todo soy sincero y siempre quiero decirte lo que pienso.

Hoy comprendí mi lugar.

Espero que no cambie nada de lo que hemos construido.

Conocerte ha sido lo mejor que he hecho en la vida. Y es que conocerte a fondo,  fue lo que realmente me hizo sentir vivo.

Hay una expresión llamada “manos de oro” en la mayoría de las lenguas del mundo que por lo general se utiliza para describir a una persona que puede hacer casi cualquier cosa.

Sé que sólo hay muy pocas personas que realmente se puede hacer referencia como “manos de oro”. Y tú eres una de ellas.

Muy especial para mi, por cierto.

Admiro tus habilidades ocultas (que incluso a veces tú te sorprendes) y la disposición a hacer cualquier trabajo puesto delante de ti. Pero sobre todo admiro tu voluntad. Poco más puedo añadir más que decir que eres lo más hermoso de mi vida. Por todo lo que me aportas, lo que me has enseñado. Eres incombustible, no te cansas y sobre todo, tienes una paciencia como nadie para confiar en los demás y hacerles ver lo que no son capaces de ver.

Eso me parece hermoso,

Además de tu sonrisa y tus ojos. Lo tienes todo, la inteligencia, la personalidad, el carácter, la faz, la expresión, la mirada…

Me gustaría que no olvides nunca, lo que significas para mi, y aunque nos observemos desde otra perspectiva, siempre tendrás alguien con quién platicar.

Espero que me disculpes, por tal incomodidad.



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