Capítulo 31

Espero que no me falte ningún detalle para describir lo maravillosa que eres, y espero encontrar la manera algún día de explicarte.

No sé como lo lograste.

Siendo Musa.

Aquella capaz de todo, con una simple, pero cálida e imponente mirada.

Me motivaste.

Más que hacer este blog en tu nombre y alguno que otro mensaje que se me escapó en la madrugada. Hay una última cosa que espera por ti. Y aunque quizás te disgustes, el objetivo de ésta es luego explicarte absolutamente todos los detalles.

Podría decir que soy un maestro en esto, pero te mentiría, puedo aceptar que hay otros que pueden hacer un mejor trabajo que yo, es totalmente cierto, pero lo que si nadie puede negar, es que en este momento, realmente Te quiero. Y es por esa razón que me tomé esta molestia.

Haciendo énfasis en mi sinceridad, parte de ésta se encuentra explícita en cada detalle, cada cuerda, cada # y ♭. Puedo asegurar en mis cinco sentidos, e incluso jurar que estoy cuerdo, siempre y cuando no me pregunten por ti. Porque es en ese momento, que dejaría de ser honesto, y tendría que mentir absurdamente.

¿Menudo clima el de estos días no?

El mismo me ha puesto un poco mal, últimamente. Así como una buena taza de chocolate caliente, así te presentas tú.

No sé si después de esto nuestra relación será igual, mejor o peor, quien sabe... Por lo menos sabrás lo que siento por ti desde mi perspectiva.

Como llovizna interminable, aquellas mismas palabras que dije cuando te conocí. Por alguna razón inexplicable del destino, un perfume cruzaba la calle donde mi mirada ausente se extinguió al cruce de nuestros ojos, no quise en aquel momento de equidistancia que se perdiese el equilibrio de mis pupilas abriéndose a medida que te acercabas y mis latidos corrían al compás del viento.

Durante mucho tiempo había evitado las pasiones fuertes, mas tú has hecho volar todas mis resoluciones y me has puesto a mí mismo en una especie de guerra.

Una guerra entre mi subconsciente y la realidad.

Este último post será una escultura de pequeños detalles que realicé teniéndote como Musa inspirado en tu cuerpo y en lo que representas.

Construí paisajes donde morir, previendo cada uno de los escenarios. Pero nunca contemplé la posibilidad de hacerlo que en el bulevar de tu alma.

Hoy, tengo la intención de reafirmarte,

Reafirmar el resplandor de tu mirada, la suavidad de tu caricias,tu potencial inequívoco y la fortaleza con la que haces las cosas.

No me queda nada más que darte las gracias y un caluroso abrazo a través de tu teléfono, a esta hora del día.

¡Nunca te rindas!

Att. Alguien que Te quiere.



Comentarios